Historia de la Parada de Seguridad

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Hace algún tiempo, en uno de mis viajes a Rapa Nui, le pregunté a uno de los instructores que trabajaba en el centro de buceo donde regularmente buceo, cómo hacían para mantener buenos niveles de seguridad en cuanto a la acumulación de Nitrógeno Residual con 3, 4 o incluso 5 inmersiones diarias. La respuesta fue demasiado simple, nunca olvidarse de hacer la Parada de Seguridad.

Al día de hoy, las Paradas de Seguridad son una práctica común entre los buceadores recreativos. Cada buzo sabe que antes de terminar la inmersión debiera parar 3 minutos a 5 metros de profundidad para ayudar al cuerpo a liberar gradualmente el nitrógeno acumulado a lo largo de la inmersión, reduciendo así el riesgo de contraer la enfermedad descompresiva y también de recordar al buceador de ver y evitar posibles obstáculos en el camino hacia la superficie.

No hace tanto tiempo que la Parada de Seguridad era una práctica muy poco común. Aquí te contamos la evolución de la Parada de Seguridad en el buceo recreativo y cómo llegamos a las actuales recomendaciones sobre cómo realizarla.

1970’s

Muchas prácticas que hoy usamos los buceadores recreativos vienen del buceo militar. La velocidad de ascenso de 18 metros por minuto fue incorporada por la US Navy como una manera de diferenciar a los buzos apneistas de combate, y las necesidades de los buzos comerciales. Hace pocos años la velocidad de ascenso fue revisada y reducida a 10 mts por minuto. Andrew Pilmanis, en 1974, condujo uno de los primeros estudios relacionados con las Paradas de Seguridad examinando velocidades de ascenso y formación de burbujas en los buzos autónomos.

1980’s

El manual PADI Open Water Diver empezó a recomendar la Parada de Seguridad en su edición de 1984. La edición de 1988 y el lanzamiento del Planificador de Inmersiones Recreativas (PIR o tablas) hicieron más conocida la práctica de las Paradas de Seguridad. Este paso, junto con la campaña PADI’s S.A.F.E. (Slowly Ascend From Every Dive) Diver, fueron una gran ayuda para ir educando a los nuevos buceadores en esta práctica y se transformó en la nueva sigla que los instructores enseñaban a sus alumnos.

1990’s

En 1994, Donna Uguccioni escribió su tesis de magíster acerca de las Paradas de Seguridad que complementó el trabajo de Pilmanis en los años 70’s. Sus estudios usando test de Doppler determinaron que los buzos que realizaban su Parada de Seguridad tendían a formar menos burbujas en su torrente sanguíneo que los que no la realizaban. Todo esto combinado con el aumento en popularidad de los computadores de buceo, fueron aumentando la conciencia de la importancia de las Paradas de Seguridad.

2000’s

Al día de hoy es bien sabido los beneficios que tiene la Parada de Seguridad. La mayoría de los buzos recreativos ya ni siquiera piensan en saltarse una Parada de Seguridad, los computadores de buceo te recuerdan y te avisan cuándo realizarla. Esta sencilla práctica ha aumentado la seguridad en el buceo de muchas maneras. Ahora que se considera algo tan común, es difícil imaginar que hace 30 años era algo totalmente ajeno a la práctica del buceo recreativo.

Por Rodrigo Sanchez

Instructor de Buceo PADI

IDC Staff Instructor #318745